Islandia dejó que sus bancos quebrasen y acordó con el FMI medidas “poco convencionales” que respetaron el estado del bienestar y retrasaron los recortes. Hoy, sus previsiones de crecimiento triplican las de la eurozona.
La deuda de 1,9 billones que arrastra Italia y la presión de los mercados han puesto al país al borde de una quiebra que sería devastadora para la eurozona. Los líderes europeos han forzado la dimisión del primer ministro para inyectar confianza en los acreedores.
La crisis de la deuda en Europa ha colocado a la moneda única ante el momento más difícil de su historia. Los líderes europeos han apostado firmemente por su salvación, pero las medidas decididas plantean dudas y tendrán un precio.